domingo, 6 de septiembre de 2026

Siempre con la gente y en defensa de nuestros derechos

 


Hay imágenes que, cuando se encuentran años después, dejan de ser solamente fotografías. Se convierten en pequeños testimonios de los caminos recorridos, de las luchas asumidas y de las razones que nos han llevado a ocupar determinados espacios.

Estas dos imágenes corresponden a momentos distintos de mi vida, pero comparten algo esencial: la convicción de que alzar la voz puede servir para construir, abrir espacios y provocar cambios positivos.

A veces esa voz se ha levantado en la calle, acompañando reclamos, participando en manifestaciones y defendiendo causas que considero justas. En otras ocasiones ha sido frente a una cámara, un micrófono, una página escrita o, más recientemente, desde los espacios digitales donde continúo ejerciendo el periodismo, expresando ideas y promoviendo discusiones sobre asuntos que afectan a nuestra gente. Las formas han cambiado con los años. También he cambiado yo. La experiencia, los aciertos, los errores y las distintas etapas de la vida inevitablemente transforman la manera en que uno entiende su propia participación en la sociedad. Pero hay propósitos que permanecen.

Para mí, uno de ellos ha sido estar cerca de la gente y utilizar los espacios que he tenido para defender derechos, denunciar injusticias, promover inclusión y contribuir, desde mis posibilidades, a una sociedad más justa.

No creo que alzar la voz deba significar simplemente hablar más fuerte. Una voz adquiere verdadero sentido cuando puede utilizarse para construir, cuestionar aquello que necesita ser cuestionado, visibilizar a quienes muchas veces permanecen fuera de la conversación y abrir espacios donde antes había puertas cerradas.

He transitado por el activismo, la comunicación, la escritura, el trabajo comunitario y el periodismo. Cada etapa ha tenido sus propias circunstancias y herramientas, pero cuando observo fotografías como estas descubro una continuidad que atraviesa los años.

Diferentesmomentos, distintas circunstancias y una misma misión: estar con mi gente y defender nuestros derechos.

Porque los escenarios pueden cambiar. Las herramientas también. Pero el propósito continúa.